Su experiencia de voluntariado en Tanzania refleja los principios de esfuerzo y solidaridad que aplicamos en SOM Menorca.
Lydia Álvarez: Un Ejemplo de Compromiso y Crecimiento Personal
En SOM Menorca nos enorgullece profundamente compartir la historia de Lydia Álvarez, hija de Ignacio Álvarez y Laura Riera, quienes están al frente de nuestra inmobiliaria. Durante los veranos, Lydia colabora en la empresa familiar para ayudar en la gestión. Su reciente experiencia de voluntariado en Tanzania es un reflejo de los valores con los que ha crecido: solidaridad, esfuerzo y compromiso, principios que también aplicamos en SOM Menorca. Su historia, publicada en el Diario Menorca, es un inspirador testimonio de cómo salir de nuestra zona de confort nos permite abrir los ojos y valorar más lo que tenemos.
Un viaje que cambia la vida
Lydia, estudiante de Administración y Dirección de Empresas (ADE) en Barcelona, decidió dedicar parte de su tiempo a un voluntariado en Jambiani, una pequeña comunidad costera en la isla de Zanzíbar. Durante veinte días, trabajó como profesora voluntaria de inglés para niños de entre cinco y siete años, quienes la recibieron con entusiasmo y cariño.
Su labor, además de ayudar en la enseñanza, también consistió en participar en iniciativas locales para mejorar el entorno, como la limpieza de playas y la construcción de una cocina en una aldea de la zona. Estas experiencias no solo le permitieron ayudar a la comunidad, sino también comprender la importancia de la solidaridad y el impacto que cada pequeña acción puede tener en la vida de los demás.
Valores que inspiran
Desde pequeña, Lydia ha crecido con la convicción de que ayudar a los demás es una responsabilidad compartida, un valor que ha aprendido de sus padres, Ignacio y Laura, y que también aplicamos en SOM Menorca. Su viaje a Tanzania le confirmó esta idea y le permitió desarrollar una visión más amplia del mundo. Como ella misma comenta, “estamos tan cómodos que no valoramos lo que tenemos”, y experiencias como esta nos ayudan a apreciar cosas tan básicas como el acceso al agua potable o la electricidad.
En SOM Menorca creemos que el factor humano es clave en cualquier organización, y Lydia es un claro ejemplo de cómo la empatía y la responsabilidad social pueden marcar la diferencia. Los mismos principios de esfuerzo, dedicación y compromiso con los demás que le han sido inculcados en la familia son los que aplicamos en nuestra inmobiliaria, donde el trato cercano y la atención personalizada son nuestra prioridad.
Una lección para todos
La historia de Lydia nos recuerda que siempre podemos hacer más por los demás. Desde nuestra inmobiliaria en Menorca, nos enorgullece contar con un equipo humano que no solo se dedican profesionalmente al sector, sino que también buscan aportar valor a la sociedad.
Si algo nos enseña esta experiencia es que el crecimiento personal y profesional van de la mano. La capacidad de adaptarse, de entender distintas realidades y de actuar en consecuencia es una cualidad que valoramos enormemente en SOM Menorca, y Lydia es un gran reflejo de ello.
Su vivencia nos recuerda lo esencial: solidaridad y compromiso con los demás, valores que son pilares en SOM Menorca.
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